Adam Sandler da una de las mejores actuaciones de su carrera en la obra más reciente de Noah Baumbach, una historia de relaciones fracturadas.

Cuando The Meyerowitz Stories (New and Selected) —titulada en español Los Meyerowitz: La familia no se elige (porque hay que continuar la tradición de simplificar todo para la audiencia de habla hispana…)—, estrenó el pasado mes de mayo en Cannes, representó junto a Okja de Boon Joon Ho el detonante del debate Netflix vs distribución tradicional.

De esa historia hasta Almodovar salió herido, pero la controversia pasó y ambas películas, tras pasar por el festival, llegaron a las pantallas del mundo. La que nos atañe hoy día es la de Noah Baumbach.

Un filme de actores

The Meyerowitz Stories está dividida por capítulos, cada uno dedicado a uno de los integrantes de la familia Meyerowitz. El tratamiento del tema rememora a The Royal Tenenbaums: un patriarca aparentemente enfermo, en el declive de su vida, que se ve obligado (ya sea porque lo desea o no) a pasar más tiempo con sus hijos. Hay infancias poco afectivas, recuerdos desagradables y sentimientos oprimidos. En este sentido, Baumbach no toca ningún tema novedoso, pero su afinado ojo para la melancolía está presente y alcanza una complejidad emocional inusitada en principio.

Esto hay que agradecerlo principalmente al reparto.

Entre ellos, Adam Sandler nos regala su mejor actuación desde Funny People de Judd Apatow. Esta afirmación puede sonar cínica si se considera que ambas películas son tragicómicas, como si cualquier papel “serio” ya le valiera un reconocimiento. No. Realmente hay un trabajo muy cuidado por su parte, un esfuerzo por salir de su zona cómoda con ayuda, por supuesto, de un guion naturalista.

Por su parte, Ben Stiller se limita a hacer su trabajo y Dustin Hoffman recurre al “menos es más” del humor seco.

La percepción del artista

Harold Meyerowitz (Hoffman), el patriarca de la familia, es un artista que se siente fracasado, como si nunca hubiera empezado realmente a vivir su vida. Tales frustraciones transmutaron en sus hijos y dan pie a Baumbach para abordar una vez más a una familia disfuncional. Si en Margot at the Wedding se le criticó por crear personajes poco empáticos, en Meyerowitz se le podría acusar de lo contrario: más allá de la terquedad y el egoísmo, es una familia de gente “buena”. No hay terreno de ambigüedad moral.

No obstante, esta misma conclusión lleva al eje de la historia: ¿por qué pueden convivir con los demás pero no con ellos mismos? Hay una fractura emotiva creada por las expectativas que depositan los personajes en los otros y en sí mismos; esta es gente demasiado concentrada en el fin último y no en el camino.

La forma en que la historia se desarrolla, sin apuros y sin melodramas, hace fácil percibir este particular grupo de personajes como gente real, a pesar de estar enmarcados en un claro ambiente elitista y burgués.

Es un filme fácil de seguir que alcanza su climax recurriendo al cinismo, como queriendo decir “la vida sigue”, a pesar de lo mierda que pueda resultar el presente. No es una perspectiva optimista, sino más bien madura, muy opuesta a la furia veinteañera de Frances Ha.

The Meyerowitz Stories está disponible en Netflix.

The Meyerowitz Stories (New and Selected)
La interpretación de Adam Sandler como Danny Meyerowitz.El ritmo, naturalista y contemplativo (a menos que sea en beneficio de alguna que otra risa).
Hemos visto muchas películas similares. Aunque el talento involucrado logra desligarla del montón, tampoco consigue distanciarla lo suficiente.
7.5Nota Final