Este es un top muy personal debido a que hablar de mejores discos siempre levanta polémica, y es entendible. Hasta cierto punto se puede evaluar y juzgar el arte, más aún cuando de música se trata; no olvidemos que la composición de una canción o un álbum, casi en su totalidad, es algo muy personal; el que lo oye se puede limitar a reseñar aspectos estéticos, más no un trasfondo, que es lo que en su mayoría identifica a la música como arte.

Si hay una década que sigue dándonos de comer son los 80’s, y es increíble que continúe siendo la principal influencia para el desarrollo de la música comercial hoy en día, prácticamente un “ID” de la cultura pop.

Dicha década nos regaló maravillosos artistas, compositores, canciones y álbumes: Can’t Slow Down de Lione Richie (1983), Disintegration de The Cure (1989), Midnight Love de Marvin Gaye (1982), Graceland de Paul Simon (1986), etc, etc, etc.

Pero en este artículo te quiero enseñar, a ti que me lees, los que para mí son los mejores discos de los 80’s que quizás no tuvieron la atención que se merecían, porque la industria era sumamente competitiva o quizás por no contar con el presupuesto para una campaña publicitaria.

If Two Worlds Kiss de Pink Turns Blue (1987 – Darkwave)

Esta banda alemana es culto de la movida independiente, con tonos bajos y oscuros, prácticamente la cara opuesta de lo que era el new wave de la época.

If Two Worlds Kiss debutó de muy bien en Alemania, siendo este tan solo el primer disco de la banda; ayudó mucho el sonido original que ejecutaban, asemejándose un poco a Joy Division.

You Can’t Hide Your Love Forever de Orange Juice (1982 – Post-punk / Indie)

De Escocia, empezaron llamándose Nu-Sonics en la década de los 70. Su primera producción discográfica titulada You Can’t Hide Your Love Forever es su obra más reconocida y mejor valorada.

Este disco es un aglomerado de sonidos y se puede apreciar en el segundo track, Untitled Melody. Combina un poco del frenetismo del post-punk pero con atmósferas alegres.

High Land, Hard Rain de Aztec Camera (1983 – rock alternative)

Si tenemos que hablar de años dorados para la música en escocia tenemos que hablar de los 80’s; así como Orange Juice, estos oriundos de Kilbride, un pueblo con menos de 100.000 habitantes, le regaló a la industria musical una de las obras más icónicas de aquella época.

Aztec Camera es otro del grupo que debutó a lo grande con este High Land, Hard Rain, disco del que podemos rescatar todas las canciones de principio a fin (pero si nos tenemos que quedar con unas, serían: Oblivious, Walk Out to Winter y Release, Pillar to Post y Down The Dip).

Daydream Nation – Sonic Youth (1988 – Trash indie)

 Quinto álbum de la banda neoyorkina, el que dio inicio a su popularidad; sin duda, una banda de culto. Daydream Nation es un opening para los que quieran empezar a oír Sonic Youth por primera vez.

Hats – The Blue Nile (1989 – Scotish pop)

Uno de los menospreciados favoritos. Hats es un disco que te transporta a diversas situaciones y lugares. De principio a fin es una oda con un concepto bastante melancólico y melódico; carece de frenetismo.

Hats contiene una canción llamada: Let’s Go Out Tonight, que en otra situación, si le hubiese pertenecido a algún artista consagrado de la década, fuera uno de los mejores temas de la vida.