A Kazuo Ishiguro le han otorgado el Nobel de Literatura; no será tan popular como Murakami, pero hasta ha trabajado con Guy Maddin y quizá no lo sabías.

El Premio Nobel de Literatura 2017 fue otorgado al autor británico Kazuo Ishiguro, de ascendencia japonesa. Lo comparan con Ian McEwan, a lo mejor por haber cursado el mismo máster de escritura en la Universidad de East Anglia. Ha sido guionista para televisión y cine. Sus novelas pasan por el drama, la ciencia-ficción y hasta la fantasía.

Posiblemente ya lo conocías.

The Saddest Music in the World

En 2003, Ishiguro escribió la historia original de The Saddest Music in the World, una de las películas más representativas de Guy Maddin. Ambos comparten un éxtasis por la memoria, por así decirlo; mitifican un pasado que añoran y que posee tanta textura como el presente.

Durante la época de la Gran Depresión, Lady Port-Huntly, la reina de la cerveza de Winnipeg (Isabella Rossellini), para aumentar sus ventas, anuncia una competición para decidir cuál es la música más triste del mundo. El concurso atrae a músicos de todos los países. En nombre de América se presenta el músico canadiense Chester Kent, acompañado de Narcissa, una amnésica ninfómana que tiene una solitaria con la que habla.

Como todo en la filmografía de Maddin, hay un esfuerzo estético por transportarnos a otro tiempo y lugar. La imagen parece desgastada, llena de rayas, granos y saltos. Sin embargo, el despliegue visual funciona porque detrás hay una historia llena de magia, no por ello menos íntima.

La construcción de paisajes con memoria anímica es la premisa que probablemente juntó a Ishiguro con Maddin; es un tema recurrente en Nunca me abandones, quizá su novela más famosa, adaptada al cine hace unos años.

Nunca me abandones representa la primera (y hasta ahora única) incursión de Ishiguro en el terreno de la ciencia-ficción, pero en conjunto con el resto de su obra nos revela a un autor de géneros, cuyas historias no temen convertirse en tramas detectivescas (Cuando fuimos huérfanos), o fantásticas (El gigante enterrado).

Kazuo Ishiguro: entre la fantasía y la ciencia-ficción

No es un autor de fantasía, pero su victoria podría rescatar el malogrado prestigio del género en la actualidad; esto último responsabilidad de Hollywood (¿alguien se acuerda de aquella nefasta adaptación de Luces del Norte?).

Duele, porque hay gente ahí afuera dando la cara por las diferentes vertientes de la literatura fantástica, como Sanderson y su Archivo de las Tormentas -que va más por el lado de la alta fantasía-, o Neil Gaiman, más experimental. Ishiguro aporta su gigante enterrado, que adopta una atmósfera medieval para dar rienda suelta a una historia íntima, en una tierra yerma donde abitan los ogros.

Este intercambio de formatos y géneros pinta un escenario prometedor: ¿qué no se podría esperar de él? No hay que quitarle el ojo, y nos remitimos a las palabras que le acreditaron el galardón:

[Ishiguro] quien, en novelas de gran fuerza emocional, ha descubierto el abismo bajo nuestro ilusorio sentido de conexión con el mundo…